Cuando el sarro depositado sobre los dientes penetra más allá de la encía y se deposita sobre la raíz, eso genera unas «bolsas» entre la encía y el dientes, en las cuales se quedan establecidas las bacterias. Con el cepillo es imposible eliminarlas, debido a su difícil acceso. Estas bacterias producen una inflamación, la cual hará que poco a poco nuestro hueso se vaya reabsorbiendo, disminuyendo así el nivel de inserción que dispone el diente dentro del hueso. Esto con el tiempo provocara la movilidad de los dientes y su posterior caída.
Para prevenir esta situación será necesario limpiar muy bien por debajo de la encía, lo que se conoce como «curetaje».
En Oteo Dental realizamos un plan de tratamiento integral, que conlleva desde un minucioso y exhaustivo estudio diagnóstico, que incluye radiografías de todos los dientes, radiografía panorámica, fotografías, y sondaje periodontal digital (medimos la profundidad de cada bolsa), y además en casos más agresivos, realizamos un estudio microbiológico de las bacterias presentes en la encía para poder recomendar un antibiótico específico para ayudar a luchar contra esas bacterias. Una vez que tenemos todos los datos recopilados procedemos a realizar los curetaje haciendo más hincapié en aquellas zonas más problemáticas.
Para realizar el curetaje, se utilizan puntas de ultrasonidos especiales para limpiar muy bien por debajo de la encía, y posteriormente se usan unos instrumentos llamados curetas (de ahí el nombre del tratamiento) para alisar la superficie radicular y evitar la fácil adhesión de las bacterias al diente.
Transcurridos 30 días volvemos a citar al paciente para realizar una reevaluación. Si la respuesta al tratamiento ha sido favorable, pasaremos a la fase de mantenimiento.